
En los últimos años no dejan de aparecer numerosas producciones de terror que prometen reinventar el género.Si bien es cierto que algunas cintas como «The witch» o «It follows» consiguen diferenciarse del resto, en la mayoría de ocasiones se trata de una táctica de marketing. Nunca apagues la luz deja atrás cualquier intención de dar una vuelta de tuerca al género de terror, y nos da aquello que promete; una sencilla pero efectiva producción, que parte de una buena idea y la desarrolla de forma correcta en los 80 minutos que dura el film.
Rebecca huyó de su casa hace algunos años tras la inminente locura de su madre. Unos años más tarde es su hermano el que empieza a percibir un extraño comportamiento en ella. Poco a poco irán descubriendo que el mal que les rodea no sólo está en la cabeza de su madre y se esconde en la oscuridad.

