THE MENU (El Menú): Final explicado y análisis de su significado

La explicación del final de ‘The Menu’ contiene spoilers

The Menu (El Menú) nos invita a una cena de lujo. Una experiencia gastronómica donde se habla del privilegio, las clases sociales y la necesidad de romper con lo establecido, mientras disfrutamos de una velada de tres estrellas Michelín.

Está claro que la alta cocina está de moda. Y aunque los simples mortales nos tengamos que conformar con ir al McDonalds una vez a la semana, hay gente que se gasta dinerales por experiencias gastronómicas en modo de cena. En Baleares (España) hay un restaurante donde cenar cuesta exactamente 1650 euros. Aunque claro, desde Sublimotion, así se llama el lugar, no te lo venden como si fuera una comida más, sino que afirman que «no es un restaurante, es un espectáculo gastronómico, es una performance». ¿Os suena?

Un «arte» solo apto para el bolsillo de unos pocos. Un negocio donde además se exige la perfección y se sigue una metodología tan estricta que trabajar en esas cocinas puede acabar con la salud mental de cualquiera. Pero que a pesar de la disciplina, el esfuerzo y el trabajo, solo tiene como resultado alimentar a unos cuantos ricos.

The Menu sabe sacarle los colores al sistema y ridiculizar el privilegio. Una velada donde conocemos el menú, pero en la que cada plato sigue siendo una experiencia única. A continuación analizamos la película y explicamos su final.

Resumen The Menu (El Menú)

Unos cuantos desconocidos se reúnen para cenar en el restaurante donde cocina el Chef Slowik (Ralph Fiennes), considerado uno de los mejores chefs del mundo. El restaurante se encuentra en una isla privada. Un paraíso natural que también se utiliza para el cultivo y la ganadería de lo que luego se pone en la mesa. Y donde además viven en forma de comuna todos los trabajadores.

Hasta allí llegan en barco los comensales, a los cuales no les cuesta en absoluto sacar la cartera para pagar una cena extremadamente cara. Esto son: un matrimonio de clase alta que han convertido las cenas de lujo es su monotonía, un actor famoso junto a su ayudante de universidad privada, tres hombres de negocios orgullosos de mostrar sus Rolex y dos críticos gastronómicos conocidos por su exigencia a la hora de valorar los platos. A ellos se unen Tyler (Nicholas Hoult) y Margot (Anya Taylor-Joy), una pareja joven y guapa, que sin embargo no acaba de encajar del todo en la ecuación.

Lo que parecía una velada perfecta, pronto torna en una cuestión de vida o muerte. A medida que empiezan a salir los platos a la mesa, la situación se vuelve cada vez más extraña y tensa. EL chef, que ha tenido una actitud extraña toda la noche, les enseña la carta que ha diseñado para esta ocasión: los ingredientes serán los propios comensales, cada plato servirá para purgar uno de sus pecados y cuando llegue el postre todos morirán.

En The Menu lo lujoso se vuelve oscuro, lo delicioso amargo y todas las verdades saldrán a la luz antes de que lleguen los cafés.

¿Qué nos cuenta The Menu realmente?

el chef Slowik en The menó o el menú

El Menú es una locura. Sí, pero una con una lectura muy interesante que a continuación pasamos a analizar. El chef Slowik lleva años trabajando la alta cocina, obsesionado con la perfección, siendo un tirano con sus empleados y sacrificando su propia vida para alcanzar el éxito. Pero ese éxito es algo tan banal como alimentar cada noche a un grupo de privilegiados. Creaciones que se pierden en los estómagos menos meritorios. Personas que no son conscientes de los dones que se les ha otorgado ni de que tras sus caprichos hay miles de personas trabajando para que ellos embellezcan el instagram.

El chef siente que los últimos años de su vida han sido una mentira. Y que tanto él como el resto de los que se encuentran en ese restaurante han convertido la sociedad en un lugar peor. Dividiendo el mundo entre dos clases de personas: los que dan y los que toman. Los que cocinan y los que comen. Y esa brecha entre ellos es tan abismal, que aunque no haya un cristal entre ambos, cada grupo sigue ritmos diferentes.

El chef ha diseñado esta noche como un purgatorio. Una forma de eliminar lo que está mal en el mundo a través de esa performance. Ha diseñado un menú donde los invitados son los ingredientes. Y poco a poco irá deconstruyéndoles hasta sacarles todo el jugo. Juega con ellos, los corta, los guisa, los prepara y finalmente los sirve.

Todos allí son parte del problema, pero no en la misma medida. Algunos tendrán pecados que purgar más grandes que otros. De hecho hay tres personas que mueren antes de ser purificados: el verdadero dueño del restaurante, creador del sistema que ha sometido a todos allí, un cocinero que llevado por el inconformismo se acaba suicidando, y Tyler, el cual se cuelga tras ser ridiculizado (un castigo por haber condenado a Margot a morir a su lado).

¿Dónde encaja Margot en este menú?

Margot en the menu o el menú
Margot en El Menú

Cuando el Chef Slowik diseña el menú, elige con cuidado y esmero cada uno de sus ingredientes. Por eso selecciona a los comensales perfectos para darle a la velada un simbolismo sin fisuras. Pero hay un ingrediente que no estaba planeado, una persona que llega a última hora y no estaba en el plan inicial. Esa es Margot (Anya Taylor-Joy). En la mente del Chef Slowik solo hay dos clases de personas, los que dan y los que toman. Por lo que antes de seguir con el menú le hace elegir a Margot en qué lugar quiere situarse.

Al principio de The Menu, la película nos da ha entender que Margot es la novia de Tyler. Y que ella le acompaña a pesar de que la reserva la tenía planeada con su anterior pareja. Pero con el tiempo descubrimos que en verdad Margot es una acompañante de lujo. Y Tyler la ha contratado porque necesitaba una pareja para acudir al restaurante.

Pero Margot no encaja en esa ecuación. Si bien se puede identificar con los que dan (al final su trabajo es, al igual que el del chef, servir a ricos en sus caprichos), Margot no ha entregado toda su vida a este cometido, a diferencia de Slowik. Curiosamente, él tiene su nombre como marca (cheff Slowik) para atraer a los ricos, mientras que Margot (se llama Emma realmente) esconde su verdadera identidad. ¿Por qué? Pues porque ella NO quiere darles a sus clientes todo el poder.

El chef desmontado

Margot no es como el resto. No se limita a obedecer. No encaja en los que toman, pero tampoco encaja en los que dan. Por eso se atreve a hacer algo que no ha hecho ninguno de los otros cocineros al servicio de Slowick que se limitan a servirle, pero que tampoco han hecho los ricos porque nunca han tenido que esforzarse por lo que han conseguido: desafiar a la autoridad y cambiar las reglas del juego. Si bien el Chef Slowick ha estado toda la noche desmontando a los comensales, ahora será Margot quien le desmonte a él.

Margot ha visto en la oficina de Slowick una foto del cocinero de joven dando la vuelta a una hamburguesa. Es una imagen de sus comienzos, donde parecía alguien completamente diferente al que vemos hoy en día. Por eso, viendo ante ella su inminente muerte, tiene una idea: deconstruir al chef como él lo ha hecho con ellos.

Margot da una palmada que descoloca a todos en el restaurante. Una vez obtiene su atención se dirige al cocinero y le dice que su comida es mala, fría y que no tiene alma. A cambio le pide que le haga una hamburguesa con patatas. Él acepta las nuevas reglas y se la cocina, disfrutando del proceso como no ha hecho en ninguno de los demás platos, algo que perdió hace mucho cuando se dejó llevar por la obsesión. Pero no solo disfruta cocinando, sino que también lo hace mientras ve a Margot comiendo su hamburguesa. El placer de ella es genuino, no necesidad recurrir a una hipérbole para clasificarlo. La hamburguesa está simplemente buena.

Slowick hace tiempo que perdió el norte. Todos en ese restaurante hace tiempo que lo perdieron. Pero no así Margot, que todavía es capaz de ver más allá de ese sistema binario de «servidores» y «servidos». Margot no necesita purgarse, pues es la única que todavía puede salvarse. No quiere decir que esté salvada, pero sí tiene esa oportunidad de empezar de cero.

Viéndola comer, viéndola reconstruir las reglas, Slowick reconoce que ella no merece estar en el purgatorio. Ella merece darle un gran bocado a la vida y seguir disfrutando de esa hamburguesa. Porque es la gente desafiante, rebelde e inconformista la que puede cambiar las cosas y luchar contra el sistema establecido. El método de Slowick es reducir todo a cenizas, pero el de Margot es la revolución. Y le da la oportunidad al dejarla libre.

Final explicado de The Menu (El Menú)

Imagen de El menú con todos losprotagonistas
Final explicado de El Menú

Margot evita la muerte al desafiar a Slowick y hacerle replantearse sus propias creencias. Pero el destino es inmutable para el resto de comensales. Tas una intensa velada, donde uno a uno todos han sido diseccionados para mostrar sus pecados, llega finalmente el postre, llega la hora de la purga. En esta ocasión el plato es el propio restaurante y, ahora de forma literal, los ingredientes son ellos mismos. Uno a uno les van colocando una capa de nubes y un sombrero de chocolate. Y entre todos recrean un postre que además les devuelve a sus infancias, el S’more (típico principalmente en Estados Unidos)

Curiosamente el postre que nos hace retroceder en el tiempo y el que relacionamos con tiempos felices es a la vez el más industrial e insano de todos. Nubes artificiales llenas de azúcar que nos han vendido como nostalgia, pero que son veneno. Y que además arden con gran facilidad. Una forma de ejemplificar que el sistema nos corrompe desde la infancia,

The Menu es una velada incómoda, extraña y a la vez esclarecedora. Una película que poniéndote el menú desde el principio no sabes con claridad qué te vas a encontrar en cada plato, y que sin embargo no puedes dejar de comer. Una crítica al sistema de clases y al privilegio, donde los seres humanos somos ingredientes a los que nos ha tocado estar en un plato o en otro desde el momento en el que nacemos. Pero que invita a dar una palmada para tratar de cambiar lo establecido.


Todos los platos de The Menu (El Menu) explicados


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Soy Una Gafapasta
Más cinéfila que persona. Tuve que ver Mullholland Drive tres veces seguidas para entenderla, no lo logré, pero finjo que sí desde entonces. Amante del cine europeo, del indie americano y de la ciencia ficción. Futura señora de Ari Aster, aunque él todavía no lo sabe.

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