Crítica de ‘ALITA: ÁNGEL DE COMBATE’ [Battle Angel]: lo importante está en el interior

‘Alita: Angel de combate’ no es una adaptación más de un manga llevado al cine, ‘Alita’ es la película que ha conseguido reunir a dos directores de la talla de Robert Rodriguez (Sin City, Abierto hasta el amanecer) y James Cameron (Titanic, Avatar) para culminar un proyecto que lleva más de quince años en la mente de este último. Y aunque es Robert Rodriguez el que ejerce como director de la película, James Cameron es el guionista, productor y propulsor de la idea, demostrando así que tiene tiempo de sumarse a cualquier proyecto con tal de alargar la espera de Avatar 2 lo máximo posible (ya ha confirmado que hasta 2020 no veremos la segunda parte).

‘Alita: Ángel de combate’ comienza cuando la protagonista, un androide proveniente de la ciudad flotante, es encontrada en el vertedero como material de reciclaje y restaurada por el eminente ingeniero-cirujano Dr. Dyson Ido. Cuando vuelve a activarse no recuerda absolutamente nada de su pasado. Lo que si descubre al abrir de nuevo los ojos (enormes por cierto) es el mundo desesperanzador y dividido que ha quedado tras la ‘Gran Guerra’, con una ‘ciudad sin ley’ con aspecto de ratonera donde gobiernan los más fuertes y la sombra de una ciudad flotante a la que únicamente pueden acceder los más privilegiados. A pesar de ser un mundo oscuro, sombrío y peligroso, los avances tecnológicos imperan en cada esquina con el límite entre entre androides y humanos prácticamente difuminado.

Aunque Alita no recuerda nada, en seguida muestra una capacidad innata para la lucha y el conflicto, sorprendiendo con técnicas prácticamente desconocida y una increíble fuerza con la que puede enfrentarse prácticamente a cualquiera. Sus asombrosas cualidades pronto llamarán la atención de los más poderosos y tendrá que plantar cara a la situación mientras estrecha lazos con las personas a su alrededor, desde el Dr. Dyson Ido que en seguida la adopta como su propia hija; hasta Hugo, el joven con el que compartirá más pasiones en común a parte del ‘motorball’.

Crítica de 'ALITA: ÁNGEL DE COMBATE' [Battle Angel]
Imagen ‘ALITA: ÁNGEL DE COMBATE’ [Battle Angel]

‘Alita’ es un prodigio visual, un festín estético con gran personalidad. A la pobreza y suciedad predominante en la superficie de la Tierra le acompaña el gran desarrollo tecnológico, convirtiendo el universo de la película en una distopía ciberpunk con referencias ochenteras. El diseño de los robots es original y está cuidado al detalle. Y así como como cada persona en el mundo es única, cada diseño en la película es exclusivo. Incluso la apropia Alita, que aparecía con aspecto discutible en las primeras imágenes de la promoción, logra convencer con ojos enormes, cabeza pequeña y cuerpo minúsculo incluido, haciendo que el homenaje al manga original tenga un resultado convincente.

El verdadero problema de Alita es que en un marco en el que el límite entre las persona y los androides es cada vez menos evidente, no hay cabida para la reflexión y la introspección de lo que significa ser humano. Esa constante pregunta que se cuestionaba tanto el agente K en Blade Runner 2049Major en Ghost in the Shell, aquí se pasa completamente por alto. Lo cual es una auténtica pena, porque tiene todos los elementos delante para recrearse en el dilema.

Crítica de 'ALITA: ÁNGEL DE COMBATE' [Battle Angel]
Imagen ‘ALITA: ÁNGEL DE COMBATE’ [Battle Angel]

Pero no, Alita se define como una película de ciencia ficción donde impera la acción por encima de todo lo demás. Lo cual nos lleva al segundo problema: que a pesar de tener un trasfondo tan pobre la película dure casi  dos horas y media, sobre todo si tenemos en cuenta que estamos ante la introducción de una saga. ¿Y cómo logra alargar la trama durante tanto tiempo? Pues incluyendo entre combate y combate la historia de amor de Alita y Hugo, dejando evidencias claras de que James Cameron sigue obsesionado por el componente romántico en sus películas. Aunque desgraciadamente en esta ocasión la relación no fluye de forma tan natural, sino que resulta torpe e incluso forzada, demasiado intensa sobre el papel pero con poco sentimiento en pantalla.

‘Alita: Ángel de Combate’ es perfecta para el que busque acción vacía y entretenimiento de fácil digestión. Pero decepcionante si esperas un trasfondo mayor y una reflexión seria. Al menos al nivel visual te invita a disfrutar con un mundo creado con todo lujo de detalles, un universo cargado de imaginación y más de un combate que pone las pilas a cualquiera.3 claquetas


 

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