Crítica de ‘Handia’, el cuento vasco que enamora

| por

Cuenta la leyenda que en pleno siglo XIX en el País Vasco había un hombre que medía 2,42 metros, pesaba 203 kilos, comía lo equivalente a tres personas y bebía 23 litros de sidra diarios. No sabemos con exactitud qué parte es cierta y cuál ha sido reescrita con el paso del tiempo, pero la que queremos creer está contada en ‘Handía’.

Joaquín (Eneko Sagardoy) mide 2,42 metros y no para de crecer. Su hermano Martín (Joseba Usabiaga) aprovecha la extraña enfermedad para sacar partido de la situación, convirtiendo su gigantismo en un espectáculo de masas. El dinero llama a las puertas de una familia que apenas nota como el propio Joaquín se desgasta con cada nueva actuación.

Crítica de Handía
-Antes todo esto era campo

Un maravillosos cuento ambientado de tal forma, que te sumerge en la época, te atrapa con su fotografía y te maravilla con sus paisaje. Que no deja de crecer y mostrar de todo lo que es capaz hasta el final.

Una fábula sobre la adaptación a los cambios a través de un joven al que su propio cuerpo le traiciona, haciendo de él un espectáculo de feria y otro que no consigue encajar en ningún lado. Dos hermanos, dos visiones de la vida y dos formas de vivirla. Mientras que el uno necesita cambiar o huir constantemente; el otro solo busca una vida tranquila alejada de multitudes.

Crítica de Handia
Fabricando aldeanos

Pero como buena historia tiene más de un mensaje a la vista. También se adentra en los prejuicios hacia el diferente.Y observamos como no solo extraños, sino los propios amigos y familiares, dejan de ver a una persona para observar a un gigante. Y por supuesto, la codicia aflora haciendo que el dinero se interponga al propio bienestar del protagonista.

El cine vasco está dando  lecciones de creatividad e ingenio. Handia maravilla porque se sale de lo habitual y arriesga. Como la propia lección que demuestra, la película se adapta a los cambios para llegar al público y dar un resultado gigante.

3-5

Comparte el artículo si te ha gustado

Deja un comentario