Crítica de «Clash»

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‘Clash’ va mucho más allá del acontecimiento histórico, y como si de un experimento se tratara, pone en una cubeta personas con ideologías diferentes para ver sus reacciones.»


Cuando un acontecimiento histórico sirve de base para crear una película, no es suficiente contar lo que sucedió. Cómo lo transmites al público es tan importante como el qué vas a contar. Esta misma semana se estrenaba en nuestras carteleras “La promesa” con una ineficaz narración del holocausto armenio. Sin embargo, otra película estrenada este viernes, ha sabido ser original y contarnos hechos históricos pero con el acierto de arriesgar a la hora de llevarlo a la gran pantalla. “Clash” muestra una gran labor cinéfila en esta visión única de la revolución egipcia.

Tras unos violentos disturbios en Egipto como consecuencia de la destitución de presidente Morsi dos años después de la revolución egipcia, manifestantes de opiniones políticas opuestas son detenidos en un mismo furgón policial, el cual servirá como escenario de esta película donde viajaremos por la inestabilidad de un país y las consecuencias del odio.

Clash
Be water my friend.

Con “Clash” estamos ante una idea original, con la que al igual que los detenidos, recorremos las calles viendo las protestas, manifestaciones y violencia ciudadana y policíaca como observadores, encerrados en un mismo escenario, sin poder intervenir en lo que sucede en las calles.  Y a la vez observamos a los protagonistas, que sirven de muestreo para ver las verdaderas proporciones del problema, como ejemplos de cada punto de vista.

Además se suma el sentimiento de claustrofobia al estar encerrados, y el miedo por el qué pasará. La buena ambientación, los colores y el montaje ayudan a percibir ese agobio, ansiedad y cansancio que se vive ne el furgón. Para que ese sentimiento se acreciente, la película trata que nos familiaricemos con el elenco de personajes contándonos aspectos personales de sus vidas. Y quizás esas partes sean las más flojas, las que se detienen en analizar temas privados de la vida de cada uno de ellos. Pero una vez superado ese tramo, la película vuelve con fuerza para finalizar de forma fantástica.

Clash
Un día cualquiera en el trabajo.

‘Clash’ va mucho más allá del acontecimiento histórico, y como si de un experimento se tratara, pone en una cubeta personas con ideologías diferentes para ver sus reacciones. Y percibimos su ira, su odio, su miedo pero también su compasión y empatía. Con una moraleja donde queda claro que a veces lo que nos une es más de lo que nos aleja. Con ‘Clash’ no hay buenos ni malos, hay personas, y eso es algo que el odio muchas veces nos hace olvidar.

3-5

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