Juego de Tronos: análisis del episodio 7×07

No estemos tristes, Juego de Tronos ha acabado tras el 7×07, pero solo queda la friolera de  dos años para poder ver como finaliza la serie que ha marcado un antes y un después en la televisión. El trago más grande va a ser para HBO, que ahora no sabe con qué nuevo proyecto engancharnos para continuar sus buenos niveles de audiencia.

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Hemos sido testigos de una temporada que ha dividido a los seguidores entre los que pensaban que era una de las mejores por la cantidad de cosas que han sucedido en solo siete capítulos, y los que que sin embargo insisten en que es la peor hasta ahora: por  lo poco sorprendente de su trama y asegurando que ha perdido el toque que la definía volviéndose más comercial con tramas al servicio del consumidor.

Pero seas del bando que seas, seguro que sigues enganchado a Juego de Tronos, y que has disfrutado con este último capítulo. Con menos acción de lo que nos venía mostrando la temporada, pero mucho más dramático de lo que pensábamos en un principio.

Juego de tronos: análisi episodio 7x07

Uno de los personajes secundarios clave en Juego de Tronos ha muerto. Aún no nos lo creemos, Meñique, el que incitó la guerra de los siete reinos con la muerte de Arryn, ha sido condenado a muerte por las propias hermanas Stark. Cuando pensábamos que tenía controlada la situación y nos iba a sorprender con un movimiento maestro, va y muere.

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Y es que si bien Meñique era odiado por el noventa por ciento de los seguidores de la serie, también era un gran personaje. El villano en la sombra, aquel que no lucha con espada sino con ingenio, y con el único objetivo de favorecerse a sí mismo sin importarle a quién afecte: un egoísta de campeonato. Seguro que nos encontramos con personas así en nuestro día a día, y es mejor mantenerlas lejos, para una serie con este nivel de traiciones y muertes, era una pieza realmente valiosa. Aunque no descartemos la posibilidad de que hasta esto haya sido idea suya.

Juego de tronos: análisi episodio 7x07

Otro de los momentos cumbres del episodio ha sido la reunión en ‘Desembarco del rey’. Teníamos muchas ganas de ver cara a cara a Cersei y Daenerys, Lannister frente a Targaryen, la reina actual frente a la legítima, la rubia frente a la rubia platino. Y por fin se ha cumplido, pero no han estado solas en tan esperada reunión. A parte de los miles de dothrakis acompañando a la madre de dragones, también Jaime y Tyrion han vuelto a verse las caras y Jon Snow ha pisado por primera vez la gran ciudad, eso sí, sin salirse del papel con el que nos lleva deleitando desde el comienzo de “pongo cara de intenso para parecer importante”.

Y sí, el caminante ha sido visto por la misma Cersei, dando su visto bueno a la tegua hasta que Jon Snow ha sido de nuevo demasiado fiel a sí mismo como para salvar al resto de la humanidad y se ha negado a mantenerse al margen de la lucha por el trono.Y cuando todo indicaba que finalmente la habían convencido para luchar en el Norte,  Aunque tampoco nos ha extrañado ver como todo era una estratagema de la propia Cersei. Y es que la Reina sabe que una guerra contra Danaerys, con dos dragones y un ejército de hombres muy cachas, lo único que acabaría sería arrodillándose ante la Targaryen. Así que si consigue que el rey de la noche liquide al ejército de la jóven, tendrá vía libre para seguir gobnernando en su trono de hierro. Y es que nunca hay que fiarse de Cersei.

Juego de tronos: análisi episodio 7x07

En contraposición está su hermano y amante favorito, Jaime. Que al conocer el verdadero plan de Cersei, no parece convencido de la decisión de su hermana, y decide cabalgar al norte con la intención de combatir al mal que hay tras el muro. Porque hay que admitir que Jaime también es uno de esos personajes que ha ido mejorando a medida que avanzaba la historia; y ya apenas recordamos que fue aquel lascivo caballero que lanzó al pequeño de los Stark por la ventana.

Otro de los momentos más importantes de la serie y de los libros nos atrevemos a decir, es la famosa boda entre Rhaegan targarean y Lyanna Stark. Una boda por amor, que en el episodio 5 pudimos ver que había sido legitimada, por lo que el famosos bastarda de Invernalia no era un bastardo y además era el legítimo heredero. Pues parece que Jon Snow en verdad se llama Aegon Targaryen.  Ahora vemos la boda con el recuerdo de Bran y gracias a Sam. Parece que por fin Bran tiene algún peso en la temporada, porque últimamente solo se limitaba a recordar los momentos más incómodos de cada uno de los personajes.

Juego de tronos: análisi episodio 7x07

Y vamos por último con la escena final. Aunque no fuera una sorpresa y ya imaginábamos lo que iba a suceder, no deja de ser impresionante ver como nuestro Dragón Zombie favorito, al que le monta el mismísimo rey de la noche, destroza el muro. Recordamos nuestra teoría del capítulo anterior sobre ‘el rey de la noche’ de la que seguimos siendo defensores. Y es que era la única manera de tirar el muro.

Hasta aquí la séptima temporada, y nos quedamos con la sensación de que ha faltado tiempo para explorar todo lo que ha sucedido y con la pena de esperar hasta 2019 para saber cómo continúa. De momento solo nos queda imaginar cómo va a ser por medio de teorías y comentarios. Pronto publicaremos un podcast hablando de toda la temporada, donde dejaremos nuestras sensaciones de los siete capítulos que la han formado. Porque aunque haya acabado por ahora, nosotros seguiremos viviendo Poniente.

No os perdáis los mejores detalles del episodio final

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