La Claqueta Metálica

Tu web de cine y series

Crítica de ‘El vicio del poder’ [Vice]: Christian Bale se convierte en Dick Cheney

En ‘El vicio del poder’ (Vice), McKay consigue ser provocador y directo, sin miedo, sin contemplaciones, sabiendo que lo que tiene que contar es importante y que la gente debe oírlo.

El director de ‘La gran apuesta‘ solo ha necesitado una película más para acabar de depurar el estilo tan particular con el que nos sorprendió hace tres años . En ‘El vicio del poder’, Adam  Mckay vuelve con un guion de infarto que mezcla luces y  sombras, un tono cómico donde se vislumbra la tragedia, la ruptura de la cuarta barrera para comunicarse directamente con el público, las explicaciones en medio de la narración que ayudan a aclarar conceptos a priori complicados y un narrador que le da un giro sorprendente a la historia. Además parece interesado en sacar a la luz los hechos históricos recientes más avergonzastes de una América llena de contrastes; y qué queréis que os digamos, lo hace de maravilla.

‘El vicio del poder‘ cuenta cómo el vicepresidente Dick Cheney, durante el mandato de un incompetente George W. Bush, planeó la invasión de Irak junto a su grupo de confianza en la Casa Blanca, basándose en engaños y mentiras, con el único objetivo de conseguir sacar el petróleo del país y así contentar a las empresas energéticas para que les siguieran financiando el partido. Los engaños llegaron hasta el punto de relacionar el 11S con Sadam Hussein, acusarlo de tener armas nucleares que nunca se encontraron y defender a capa y espada que Irak era el centro de la banda terrorista Al-Qaeda. Lo más curioso es que Cheney siempre operaba desde la sombra, callado y observando mientras manejaba los hilos con discreción. Así es como en 2003 consiguió que EEUU invadiera Irak. Una decisión que hoy en día seguimos pagando el resto del mundo.

crítica de el vicio del poder vice
Sam Rockwell como George W. Bush en ‘El vicio del poder’ (Vice)

McKay cuenta con un tono desenfadado e incluso cómico la vida y obra del ex- vicepresidente de Estados Unidos. Desde que era un cuelga cables borracho del que su mujer se sentía completamente avergonzada, hasta que consiguió convertirse en el hombre más poderoso del mundo. Y al igual que en ‘La gran apuesta‘, lo hace con inteligencia y humor, contando los hechos de forma distendida pero contundente, para dejar claro el verdadero peligro de permitir que decisiones que afectan a tantas personas las tomen auténticos monstruos con ansias de poder y con la empatía propia de un piscópata.

Para encarnar a Dick Cheney, Mckay ha contado con Christian Bale, que no dudó en engordar lo que fuera necesario para meterse en la piel (mucha piel) del ex vicepresidente. Pero bajo las capas de maquillaje (mucho maquillaje), la imitación también recae en su forma de hablar, de caminar o incluso de gesticular; hasta alejarnos completamente del actor y llevarnos de lleno al político. Así es como consigue una interpretación fantástica que le ha valido su último Globo de Oro. Además, en el discurso de agradecimiento no perdió la oportunidad de dejar su propia pulla bromeando con que “fue satán mi fuente de inspiración para este papel’. También Amy Adams está estupenda interpretando a la mujer del ex-vicepresidente, que con las mismas ganas de poder y reconocimiento que su marido ( o incluso más) se convirtió en una persona influyente, tan admirada como temida y sobre todo decisiva para que su marido llegara al poder.

crítica de el vicio del poder vice
Christian Bale y Amy Admas como Dick Cheney y Lynne Cheney en ‘El vicio del poder ‘ (Vice)

McKay logra de forma inteligente contar con pelos y señales cómo una decisión económica en un despacho en Estados Unidos cambió el mundo para peor. En especial, cómo las ambiciones de un hombre las acabamos pagando en el resto del planeta. Y lo hace de forma provocadora y directa, sin miedo, sin contemplaciones, sabiendo que lo que tiene que contar es importante y que la gente debe oírlo.

4 claquetas