Crítica de ‘Tierra firme’

‘Tierra firme’ nos trae con naturalidad y humanidad lo que tener un hijo supone para las nueva generaciones con tres protagonistas con una química brutal que rezuman verdad.

La manera que tenemos de afrontar la maternidad o paternidad hoy en día dista notablemente de lo que fue para nuestros padres o abuelos. Educados ante una idea de familia con hijos como meta para completar sus vidas, las nuevas generaciones lo ven únicamente como una opción, que algunos acogen con brazos abiertos y de la que otros huyen desesperadamente. En medio de esta decisión los intereses personales se enfrentan a los de tu pareja y cuando el reloj biológico apremia, el propio amor puede no ser suficiente.

El director de 10.000 Km, Carlos Marques-Marcet, nos trae otra historia de pareja donde ahora la distancia no es tanto física como íntima.  Eva (Oona Chaplin) quiere ser madre, pero su pareja Kat (Natalia Tena) es reacia a que un bebé lo cambie todo. Cuando el amigo de Kat, Roger (David Verdaguer), se queda una temporada a vivir con ellas, Eva le propondrá ser el donante. Pero el embarazo comienza a cambiarlo todo, y los intereses personales de cada uno saldrán a la luz.

Crítica de Tierra Firme
Un medio de transporte como cualquier otro

Nuestra pareja viven en una casa flotante, dejando claro la inestabilidad de sus vidas,  piratas del destino y aventureras de lo desconocido. Pero cuando el gato se ahoga al caerse del barco, Eva no solo se da cuenta de que no quiere otra mascota, sino de la imprudencia de sus vidas para llevar a cabo su nueva misión, tener un bebé. Es la primera que asienta sus pies en la tierra y mira a un futuro más costumbrista y socialmente aceptado para ser madre. Kat ve en el bebé una amenaza a su vida en la que se encuentra cómoda y feliz. Mientras que Roger  de repente se encuentra ilusionado frente a algo que le ha venido prácticamente pro sorpresa y quiere a ese bebé, quiere formar parte de su vida y que él forma parte de la suya.

El comienzo es tan natural y humano, que la química entre los tres es inevitable, con unos diálogos tan divertidos como locuaces con los que es fácil identificarnos. Les vemos despreocupados y distraídos mientras se sumen en la más profunda de las borracheras. Y es tras la resaca cuando las cosas comienzan a torcerse, o evolucionar, dependiendo de como se mire. Y cuando el embarazo es finalmente un hecho, la brecha será más notable que nunca.

Crítica de 'Tierra firme'
Tranquilamente

Una excelente dirección que nos acerca a cada uno de ellos y a sus historias sin posicionarte, sino dejando los claroscuros que viven en cada persona. Un trío protagonista de lujo, que rezuman verdad y naturalidad. Capaces de sacar su lado más egoísta o más tierno, el más desolador o alegre y sobre todo, que te lo crees en cualquier momento.

‘En tierra firme’ nos habla del compromiso que supone tener un hijo y los dilemas por lo que pasa una pareja para decidirse a dar el paso. Enfoca cada punto de vista y nos sorprende en su conclusión. Pero sea cual se la decisión, lo importante es estar seguro de que quieres pisar tierra firme y que lo haces en el momento adecuado, y es exactamente eso lo que la película consigue trasmitir a la perfección.

3-5


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