Crítica de ‘Las hijas de Abril’ con Emma Suárez

Cuando se entera de que su hija adolescente se ha quedado embarazada, Abril (Emma Suárez) vuelve a su casa a cuidar a su pequeña. No parece enfadada, ni decepcionada, pero desde luego desde el principio se intuye que su actitud no es la de una madre común protegiendo a aquellos a los que quiere.  Además Abril revoluciona todo a su paso, y como un huracán que asola con su presencia, trasforma la vida de sus seres queridos sin pensar en las consecuencias.

Estamos ante una película de personajes y de relaciones; pero sobre todo trata de Abril ,no de sus hijas como el título trata de señalar. Ella llega a la casa y se hace con el total protagonismo. Y a pesar de que la película comienza con las jóvenes, en seguida quedan relegadas en un segundo plano. La gran fuerza de la película viene de mano de las mujeres, siendo los hombres secundarios sin matices ni personalidad, meros títeres que se dejan llevar por las circunstancias sin pensar en lo que puede venir después.

las hijas de abril
Emma Suárez es la madre en ‘La hijas de abril’

Una maravillosa virtud que nos brinda la película es esa constante luz que la envuelve de principio a fin, dejando claro que no importa si tu vida acaba convirtiéndose en un una pesadilla, porque el sol seguirá saliendo cada mañana; estés tranquilamente tumbada desnuda en el sofá o llorando desconsolada en la cama. Y es que la luz al igual que una madre, da ese aspecto de calidez y ternura que sin embargo puede albergar algo mucho más oscuro en lo que alumbra.

A pesar de lo icónico de la protagonista, la trama pasa sin plena ni gloria ante nuestros ojos expectantes ante algo más.  Algún giro que nos enganche o algún otro camino que se explore hubiera ganado a más espectadores que se quedan fríos al no apreciar lo complejo de los personajes.

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Cada actriz tiene sus trucos para llorar

Emma Suarez hizo doblete en la pasada edición de los Goya, ganando los premios a mejor actriz principal por ‘Julieta’ y a mejor actriz secundaria por ‘La última piel‘. Y viéndola de nuevo en ‘las hijas de Abril‘ entendemos el reconocimiento a una gran actriz que brilla con luz propia, y que sustenta el proyecto comiéndose la pantalla.

En ‘Las hijas de abril‘ solo la madre importa, y hace que la vida de aquellos que la rodean cambie en cuanto hace su triunfal aparición, convirtiendo una preciosa casa al lado de la playa en una desolada mansión . Una película peculiar al igual que su protagonista, que bien podría haberse titulado ‘Abril y nada más’.

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