Crítica de “La tortuga roja”

“La tortuga roja es una obra de descubrimiento personal, a la que cada uno dará un significado distinto.”


Todos conocemos alguna fábula. Pequeñas historias, protagonizadas normalmente por animales, y que esconden una enseñanza final en forma de moraleja. Su carácter y estilo hacen que estén dirigidas, normalmente, a los niños. Y en el cine actual, encuentran su equivalente en las películas de animación.

El estudio japonés de animación Ghibli, en coproducción con Francia, nos trae “La tortuga roja”. Se trata de la primera colaboración que realiza el prestigioso estudio, y el resultado ha sido una maravillosa película. Dispuesta a romper los estereotipos, al contar una fábula para adultos sobre un náufrago perdido en una isla. Una historia que, bajo su simpleza, esconde multitud de profundas reflexiones.

crítica de la tortuga roja
-Perdona ¿Sabes dónde queda Murcia?

Lo primero que llama la atención de esta película es lo minimalista de su diseño. Sus sencillos dibujos contrastan con las complejas técnicas de animación actuales, y su total falta de diálogos parece ser un obstáculo aún mayor. Sin embargo, el trabajo realizado es tan bueno que, con esos pocos recursos, logran transmitir multitud de emociones. Dando un resultado tan original como efectivo.

En seguida nos damos cuenta de que el apartado técnico no es lo único especial en “La tortuga roja”. La historia del náufrago encierra una hermosa fábula sobre la vida, y es por eso que nos resulta tan fácil entenderla, pese a lo escaso de su narrativa. Porque, en cierto modo, todos hemos vivido o hemos conocido situaciones parecidas. Así que nos resulta sencillo vernos reflejados en la historia.

crítica de la tortuga roja 2
-¡Wilson! ¿Dónde estás? ¡Wilsooooooooon!

 

A través de su trama, la película nos invita a reflexionar sobre aspectos fundamentales de nuestro día a día. Sobre la importancia de dejar de huir de los problemas, y lograr hacerles frente. O más aún, lograr aceptarlos como parte de nosotros. De lo que nos hace ser como somos. Y usarlos para encontrarnos a nosotros mismos.

Y es que éste es un factor muy importante en las relaciones. Debemos conocernos para saber qué podemos aportarle a la otra persona, así como que puede dicha persona aportarnos a nosotros. Debemos saber cuál es nuestro lugar, y aceptarlo.

“La tortuga roja” es una obra de descubrimiento personal. Una historia cargada de simbologías a la que cada uno dará un significado distinto, pero que seguro hará reflexionar a todo el que la vea.  Una película que merece la pena ver, tanto por la originalidad de su planteamiento como por la fuerza de su mensaje.

puntuación de 4 sobre 5

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