Crítica de “El día más feliz en la vida de Olli Mäki”

Hace 40 años Sylvester Stallone cautivó al mundo con “Rocky”. La historia de un boxeador de poca monta que, a base de coraje, logra plantar cara al campeón mundial de los pesos pesados. Se trataba de una historia de superación, que funcionaba por dos motivos: El carácter vital que consiguen darle al combate y la simpatía que genera un protagonista que llevaba las de perder.

Ahora nos llega “El día más feliz en la vida de Olli Mäki”. Una película, basada en hechos reales, con un punto de partida muy similar al del clásico de Stallone. Un boxeador, finlandes en este caso, que se prepara para enfrentarse a un ídolo estadounidense en un combate tremendamente mediático.

crítica de olli maki 1
Público entusiasta

La principal diferencia radica en el desarrollo de ambas. Mientras en “Rocky” nos encontrábamos el boxeo como una cuestión de vida o muerte para su protagonista. En el caso de Olli trata el boxeo como la mayoría de personas tratan a su trabajo. Dándole la importancia justa, y evitando centrar su vida en ello. A esto se une la aparición de una mujer, haciendo hueco en su vida para esa nueva persona mientras el resto del mundo ve esta relación como una mera distracción.

Esto le da una gran originalidad a la película. Acostumbrados a las clásicas historias de Hollywood, en las que vemos a los protagonistas forjarse a sí mismos, la apatía de Olli y su drama personal resultan mucho más innovadores e interesantes. Un contraste inmenso que alcanza su máxima diferencia en el entrenamiento. Tan cargado de épica en “Rocky”, y sin embargo totalmente rutinario en “El día más feliz en la vida de Olli Mäki”.

crítica de olli maki 2
Al pasar la barca, me dijo el barquero…

Un personaje corriente, alejado de heroicidades. Al que, por mucho que lo intenten, no logran introducir en el circo mediático que rodea su profesión. En definitiva, un hombre normal y corriente. Algo que resulta común en el día a día, pero que, como protagonista de una película, supone toda una excepción.

 A esto se une el propio estilo de la cinta que, al estar rodada en blanco y negro, le da un toque clásico e íntimo muy adecuado para la historia. Sin embargo, el aspecto diferenciador de “El día más feliz en la vida de Olli Mäki” supone también su punto flaco. Y es que, en su huida de la espectacularidad, la película acaba adoleciendo de cierta falta de ritmo.

Una película que pasará desapercibida a pesar de contar la historia de un gran hombre, que no destaca por sus victorias y sus triunfos, sino por su visión de la vida. Una visión donde el verdadero logro es hallar la felicidad.

3 claquetas

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *