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Análisis de ‘ESTA MIERDA ME SUPERA’ (I am not Okay with this): Explicación del final con spoilers

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Netflix parece haber encontrado en las series adolescentes un tirón que no quiere dejar escapar. Y no le importa volver a reutilizar recursos que ya tiene manidos: adolescentes problemáticos, superpoderes incontrolables, humor negro o una atmósfera ochentera; porque cada nueva serie que estrena vuelve a triunfar entre los usuarios. Y esto es precisamente lo que ha sucedido con ESTA MIERDA ME SUPERA.

La serie está basada en el cómic ‘I am not ok with this’, escrito y dibujado por Charles Forsman, el mismo creador de ‘The end of the funcking world’.  Y curiosamente el encargado de adaptar las dos series para Netflix también es el mismo, Jonathan Entwistle. De ahí que sea inevitable comparar ambos proyectos y descubrir que el humor negro, los personaje incómodos y el tono oscuro están presente en sus trabajos.

SINOPSIS Y RESUMEN DE ‘ESTA MIERDA ME SUPERA’

Sydney (Sophia Lillis) es una adolescente problemática, retraída y con pocos amigos. Además, desde que su padre se suicidara meses atrás,  se siente más sola y aislada del resto que nunca. Pero si sus problemas no fueran suficientes, de la noche a la mañana de su interior comienza a emanar un poder sobrenatural que es incapaz de controlar. Cada vez que se enfada, una energía muy intensa comienza a apoderarse de ella hasta que acaba destrozando todo aquello que se encuentre a su alrededor: una biblioteca, una bolera, un supermercado o alguna que otra cabeza. El verdadero problema es que por mucho que lo intente es incapaz de controlarlo. Ni siquiera logra comprender lo que le está pasando. Para lidiar con su “superpoder” contará con su amigo y vecino, Stanley, y entre ambos tratarán de entender cómo controlar esa energía. Pero nadie dijo que ser una superheroína fuera sencillo.

Imagen ‘Esta mierda me supera’

ANÁLISIS ‘ESTA MIERDA ME SUPERA’

‘ESTA MIERDA ME SUPERA’ tiene todos los elementos reutilizados a los que nos referíamos antes: una atmósfera ochentera, adolescentes problemáticos, protagonistas antipáticos, superpoderes mal gestionados y misterios por descubrir; pero también tiene otros elementos que la diferencian del resto: dos protagonistas con carisma, episodios de veinte minutos, tramas adaptadas a los nuevos tiempos y por supuesto, un final explosivo. Además es entretenida, gamberra, divertida, oscura y capaz de engancharte desde el minuto uno.

Al igual que pasaba en ‘The end of the fucking world’, de nuevo contamos con una protagonista antipática y peleada con el mundo. Pero que a la vez tendrá nuestra simpatía y cariño desde el minuto uno. No estará sola tratando de lidiar con su superpoder, sino que tendrá a su amigo y vecino Stanley intentando ayudarla. Un nerd que parece nacido en los 80 y que actúa como tal. Porque seamos sinceros, qué niño de 15 años va a estar obsesionado con los VHS, con la música de los 80 y se pondría un traje chaqueta azul para ir al baile del instituto. Un nerd  de 2020 se pasaría las tardes jugando a la play station, vestiría camisetas frikis y estaría pegado al móvil las 24 horas. Ellos son los protagonistas de esta aventura y ambos logran ser la verdadera atracción de la serie.

Otro punto que marca la diferencia respecto a otras series es la sexualidad de la protagonista. Ya no es una chica reprimida que espera perder su virginidad con el guapo de clase en el baile de fin de curso. Sino una chica actual que mantiene una encuentro sexual con su vecino con toda la libertad de pasar un buen rato sin más compromisos, y que está enamorada de su mejor amiga en lo que parecerá una relación bilateral (aunque no nos ha dado tiempo a descubrirla). Una protagonista bisexual en lo que seguramente no sería una serie apta para Disney +.

EL FINAL ES LA BOMBA

El último aspecto llamativo es su final, que es un auténtico bombazo. Y es cuando el chico “guay” del instituto lee el diario de Sydney  delante de toda la clase, dejándola en evidencia y haciendo comentarios sumamente machistas y homófobo («dos tías enrollándose bien, pero eso de que sean lesbianas reales es asqueroso»), su enfado, que ha estado tratando de evitar todo el capítulo, hace que la cabeza del chico explote en mil pedazos. Un momento que no esperábamos en absoluto y que se convierte en la situación  más cruda y oscura de la temporada. Así es como el final nos deja claro que ESTA MIERDA ME SUPERA no es la típica serie y que no todo son blancos y negros, sino que los grises dominan su trama.

Y si el final no había sido  suficiente para dejarnos con las ganas de una segunda temporada,  la última escena encierra un cliff hanger de catálogo. En los últimos instantes, estando Sydeney cubierta de sangre y sesos, a su lado, de la nada, aparece un misterioso hombre con superpoderes.

  • – ¿Debería tener miedo? – pregunta Sydney
  • – Deberían tenerlo ellos. Empecemos.

¿Quién es ese hombre? ¿Qué van a comenzar¿ ¿Por qué los demás deberían temerles? Eso lo descubriremos en la siguiente temporada. Lo que si podemos observar es que al parecer Sydney está menos sola de lo que pensaba, que no es la única con superpoderes y que pronto aprenderá a usarlos. Quizás así esta mierda deje de superarle, o quizás esté a punto de tener problemas mucho más serios.

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